El inicio de AZFER

Todo comenzó en una reunión con mis amigos en Australia, estábamos platicando sobre las motocicletas que a cada uno nos gustaría tener, el problema era que todas esas motos eran de lujo y sobrepasaban nuestro presupuesto, en eso pensé, ¿Porque no comprar motos baratas y dejarlas totalmente diferentes y con un estilo único? Pero fue una de esas ideas instantáneas que a uno se le ocurren así de la nada y no le da seguimiento, así que la conversación termino ahí y todos seguimos con la reunión y en festejar que era de nuestros últimos días en el país.

Un día antes de regresarme a Nueva Zelanda que es donde estaba viviendo, fuimos mis amigos y yo a una playa muy famosa llamada “Bondi Beach” donde la mayoría de las personas se reúnen para conversar, comer o rara vez meterse al mar debido a que es muy frio y algo peligroso, solo los surfistas logran meterse sin problemas, nosotros solo. Íbamos a conversar y disfrutar nuestro ultimo día comiendo pizza, para esto un amigo de los que vivía en Australia estuvo en la reunión ayer, se me acerco y me dijo que perdón si sonaba entrometido, pero ayer escucho nuestra conversación sobre las motos y me dijo que el tenía una moto no tan rápida pero muy bella en su casa, ¿que si me gustaría verla? ¡Y yo con emoción le dije que claro! El vivía a un par de cuadras así que no nos tomo tanto tiempo, cruzamos la playa caminando y luego nos pasamos por la calle “Campbell Prade” que era como un malecón muy bello donde las personas iban a caminar, pasar a comer en algún restaurante o solo pasearse en sus autos. Un par de cuadras después llegamos a su casa que era un departamento medio descuidado pero no se necesitaba mas siendo extranjero, me llevo a la cochera y ahí estaba una hermosa Honda CB 500 completamente restaurada, me quede boquiabierto de lo hermosa que estaba esa moto, yo era de los que prefería tener su moto deportiva y según yo no habría motos mas hermosas hasta que vi la suya, me dejo manejarla por el malecón de Bondi y quede fascinado con la funcionalidad y belleza de la moto, todos se quedaban admirándola cuando pasaba de semáforo a semáforo, gracias a esa oportunidad que me dio mi amigo “Diego” de manejarla estaría seguro que llegando a mi ciudad intentaría abrir un negocio sobre motos customizadas.

Se termino el viaje, regrese a Nueva Zelanda a terminar mi sabático y la idea se fue dispersando conforme pasaban los días, todo era muy rutinario, pero siempre impactante de lo hermoso que era el país, termine mis últimos meses en el Pueblo de “Queenstown” un lugar hermoso y mágico que por cierto me enamore de una mexicana que llegando a México seria mi novia, pero esa es otra historia. Pasaron los meses, regrese a mi país natal, y días después me llego de nuevo la idea de las motos, no tenia mucho capital para empezar pero como dice el dicho “Quien no arriesga no gana” así que lo aposté en la moto, empecé a buscar mecánicos que me ayudaran con la idea, tenia el apoyo de mi papa y de mi familia, y todo se fue dando excelente, termine la primer moto y para la sorpresa que ene menos de una semana se logro vender, eso fue la motivación para abrir AZFER CUSTOMS  y dedicarme a la restauración y customización de motos, algo que disfruto de hacer día a día.